Definición y tipos de duelo

  Una de las definiciones encontradas sobre el duelo, es la que se compartió en el Diplomado de tanatología con enfoque Gestalt (2011), en donde se observa que: El duelo es el proceso psicológico que se produce a partir de alguna pérdida. Etimológicamente significa duellum o combate, dolus–dolor. Es la reacción frente a la pérdida de algo significativo, las cuales pueden ser desde una persona, un animal, una cosa, una relación, etc. Es una experiencia emocional humana y universal, única y dolorosa; el hecho de enfrentarse a esta pérdida se le llama elaboración de duelo y conduce a la necesidad de la adaptación a una nueva situación.

Hay que resaltar que el sentimiento de pérdida no sólo se manifiesta después de que ésta ocurre, también suele presentarse antes, como por ejemplo en el diagnóstico de una enfermedad terminal o en situaciones más triviales de la vida como el temor a perder algún objeto material o la amistad y el cariño de ciertas personas.

Así, podemos entender al duelo como un sentimiento de miedo que se encuentra presente en cualquier etapa de nuestra vida, desde que somos pequeños y nuestro primer temor es vernos desamparados por parte de nuestra protectora, hasta que somos mayores y diario nos enfrentamos a sufrir cualquier pérdida, lo que se vuelve un círculo vicioso que nos llena de angustias que en muchas ocasiones no tienen una razón bien fundamentada (Cfr. Hazel, 2009, pp. 14-15).

 

Diferentes tipos de duelo

En el diplomado sobre duelo (2011) se proponen diferentes tipos de duelo:

Duelo desautorizado.- Es en el que se experimenta una pérdida que no puede ser reconocida o expresada abiertamente ante la sociedad. Por ejemplo:

  • Relaciones no reconocidas de exparejas, amantes, relaciones homosexuales.
  • Pérdidas no reconocidas de, aborto, esterilidad, enfermedad mental, abusos.
  • Pérdida de personas que no son reconocidas en la pérdida, como por ejemplo niños, personas mayores, y enfermos mentales.
  • Muertes censuradas, por ejemplo, sida, suicidio, homicidio, sobredosis.

Duelo traumático.- En este caso se incluyen un conjunto de síntomas cómo:

  • Búsqueda y añoranza por el difunto.
  • Soledad excesiva.
  • Pensamientos intrusivos respecto al difunto.
  • Sentimientos de confusión e incredulidad.
  • Pérdida de la seguridad y la confianza.
  • Trastornos de sueño y baja autoestima.
  • También se presentan síntomas de depresión y ansiedad.
  • Se pueden presentar afecciones como cáncer, abuso de alcohol y tabaco pensamientos suicidas, y trastornos cardiacos.

   Existen dos caminos del duelo traumático:

a)    Muerte repentina y/o violenta, siendo un suceso que puede destruir el mundo de presuposiciones de la persona que se queda.

b)    Cualquier pérdida es significativa para personas que tienen relaciones vulnerables en sus vínculos con  que se van o las cosas que se pierden, su mundo y su self (sí mismo).

Duelo complicado.- Muerte súbita y no anticipada, especialmente si es traumática, violenta o desfigurativa.

  • Muerte por enfermedad extremadamente larga.
  • Muerte de un niño.
  • Muertes por causas que el doliente percibe como evitables.
  • Relación predañada con el fallecido marcada por el enfado, ambivalencia o marcada dependencia. 
  • Percepción de falta de apoyo por el doliente.

Duelo enmascarado.- el superviviente puede llegar a desarrollar síntomas similares a los que experimentase la persona querida antes de morir. En estos casos es importante que el médico tratante pregunte sobre los síntomas del fallecido, para evaluar y así descartar que el paciente pueda o no entrar en esta categoría.

Hay que mencionar el proceso de duelo incluye cambios muy significativos en las actitudes, comportamientos, pensamientos y vida espiritual del doliente. Así, el duelo puede entenderse como:

  • Las pérdidas que son parte natural de la vida.
  • Procesos en el tiempo.
  • Crecimiento y transformación.

En este sentido, para la doctora Elizabeth Kubler Ross (1989), quien tiene un enfoque humanista sin desligarse por completo de la teoría psicoanalítica, el proceso de dolor siempre va acompañado de sentimientos de ira, lo cual es difícil de aceptar, porque aun cuando es parte del proceso, es rechazado por la sociedad. Vemos entonces, que la actitud más común ante la muerte es el rechazo. Enfatizando que el duelo es un proceso, la autora menciona cinco etapas en el proceso del duelo, tema en el que más adelante nos detendremos:

  • Negación y aislamiento.
  • Ira.
  • Pacto.
  • Depresión.
  • Aceptación.

 Desde otra perspectiva, también encontramos las etapas propuestas por Jorge Bucay:

 Etapa de la incredulidad.

  • Etapa de la agresión.
  • Etapa de la furia.
  • Etapa de la culpa.
  • Etapa de la desolación.
  • Etapa de la fecundidad.
  • Etapa de la aceptación.

 

  Duelo y género

   Elementos clave del duelo masculino.

  • Los sentimientos se ven involucrados en un nivel muy bajo de energía.
  • Los mecanismos racionales-cognitivos preceden a los afectivos.
  • La orientación del proceso se dirige más a resolver problemas que a expresar sentimientos.
  • Al expresar sus sentimientos el hombre suele incluir en ellos enfado y/o culpa.
  • Se vuelve más activo regularmente.
  • Tiende a privatizar los sentimientos intensos y no gustan de hablar de ellos ante los demás.
  • El dolor más intenso suele presentarse inmediatamente después de la pérdida, a menudo durante o después de los rituales.

Elementos clave del duelo femenino.

  • La mujer regularmente se encuentra abierta a expresar su dolor ante los demás.
  • Buscan ayuda fuera del núcleo familiar.
  • Sus expresiones son más emocionales.
  • Tienden a reducir la actividad laboral o física.
  • Expresan el dolor en forma de tristeza.
  • Cuando están en constante tristeza suelen ser tildadas de deprimidas.
  • Necesitan más el hablar de su perdida.
  • Buscan su habitación o su cama ante su vulnerabilidad.
  • La mujer en duelo tiene menos apetito sexual.

 

BIBLIOGRAFÍA

Hazel. L. (2009). No hay mal que dure 100 años. Época. México.

IDECC (2011). Diplomado de tanatología con enfoque Gestalt. México.

Castro. M. (2011). Coaching Tanatológico. Trillas.

Kübler  E. (1989). Sobre la muerte y los moribundos. Luciérnaga. Barcelona.

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